No sé si la vejez llega por el cansancio y el cansancio por el abandono y el aburrimiento.
Autómatas mis pasos
No me llevan a ningún lado
Mis manos se abren vacías
Mi boca callada todo el día
Salvo para ofrecer un café al mediodía
Hablo con las paredes
Y con los semáforos
Hablo con las papeleras
Hablo con las aceras
Miro el deambular de la gente
Viven sin ser conscientes
Miro sus risas miro sus toses miro sus conversaciones
Y paso por su lado, buscando mis razones
Mi siguiente paso mi siguiente día esperando una amanecida
Nadie sabe cuánto.
Correr, ya no sé lo que es correr
A veces me doy con un canto en los dientes
Si consigo subir la cuesta siguiente
Cuando llueve aspiro el aroma
De la tierra y de las flores
Aunque no luzca el sol
Aunque sea de noche
Salgo a la calle con cuidado
De los tontos, los patinetes y los coches
Correr, ya no sé lo que es correr
A veces me doy con un canto en los dientes
Si consigo subir la cuesta siguiente
No me llevan a ningún lado
Mis manos se abren vacías
Mi boca callada todo el día
Salvo para ofrecer un café al mediodía
Y con los semáforos
Hablo con las papeleras
Hablo con las aceras
Miro el deambular de la gente
Viven sin ser conscientes
Y paso por su lado, buscando mis razones
Mi siguiente paso mi siguiente día esperando una amanecida
Nadie sabe cuánto.
A veces me doy con un canto en los dientes
Si consigo subir la cuesta siguiente
De la tierra y de las flores
Aunque no luzca el sol
Aunque sea de noche
Salgo a la calle con cuidado
De los tontos, los patinetes y los coches
A veces me doy con un canto en los dientes
Si consigo subir la cuesta siguiente
(L.C.Crespo, 2023.11)
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